Durante décadas, Metheny ha estado entre los guitarristas más versátiles de la escena del jazz. Su estilo siempre se ha caracterizado por un fuerte deseo de experimentar con las posibilidades tonales propias de la escena del jazz experimental.
Aquí, sin embargo, casi da la impresión de que Metheny se ha rendido a la música, ya que su interpretación enfatiza la paz interior y la integridad de esta composición, que contrasta dramáticamente con el caos que rodeaba a los Beatles en ese momento.
La calidad del sonido de esta grabación es excelente y, con unos buenos altavoces en el sistema de sonido, resulta fácil notar que Pat Metheny toca la guitarra con cuerdas de nailon.